18 octubre 2008

Loza portuguesa. Miranda do Douro. Siglo XVII








A lado de las producciones españolas de Talavera o de Olivares, el conjunto cerámico exhumado en la intervención arqueológica realizada en el número 4 de la Rua Mouzinho de Albuquerque de Miranda do Douro, ofrece un interesante conjunto de fragmentos de loza portuguesa del siglo XVII. Casi la practica totalidad de estas faianças tiene una decoración monocroma en azul sobre un esmalte blanco que, aunque en ocasiones alcanza de 1 mm de espesura, tiene bastantes irregularidades que dejan ver las imperfecciones en la superficie de la pasta. Las piezas son en su mayoría platos y cuencos, decorados con algunos de los motivos más característicos de estas producciones portuguesas, como son las rendas y aranhões en los bordes de las piezas, los círculos concéntricos y los motivos vegetales y de animales en los fondos de los platos y cuencos. Más raros son los fragmentos que presentan una decoración en forma de figura humana. Los centros productores de estas piezas podrían corresponder a las fabricas de loza de la zona de Coimbra.

2 comentarios:

Bencomo dijo...

Al observar detenidamente esta loza portuguesa, me ha venido a la mente la cerámica mexicana de la misma época, hecha en Puebla y Ciudad de México. De hecho, la decoración de rendas y aranhoes es prácticamente idéntica. ¿Influiría la alfarería portuguesa en la loza colonial mexicana?
Salu2

Jorge Argüello dijo...

Buenos días
La expansión de la loza portuguesa durante el siglo XVII fue muy grande. Hay que tener en cuenta que desde Felipe II y hasta 1640 con Felipe IV el reino de Portugal estuvo unido a la corona de Castilla y Aragón. A esto hay que añadir las producciones de Talavera de la Reina que en muchos casos tienen un parecido con las decoraciones de loza portuguesa. Por eso creo que la alfarería colonial mexicana lo que hace es producir piezas al modelo de Talavera en España o de la loza portuguesa, para despues seguir su propio camino. Es como la loza portuguesa que obtiene influencias en sus decoraciones de la porcelana china. Por eso creo que no se puede incluir la alfarería portuguesa en la loza colonial mexicana. La loza colonial mexicana tiene su propio estilo aunque recibe sus influencias de los mercados productores de más prestigios en ese momento, sea de Talavera, de Portugal o de Delft, tan emparentado con la loza portuguesa.